Que la lactancia materna es el alimento ideal para casi todos los bebés del mundo es algo indiscutible. Así que cuando nos convertimos en madres, nos disponemos a ofrecerle a nuestro pequeño nuestra leche y todas sus bondades que nos sabemos de “pe” a “pa”.

Es entonces cuando a la mayoría nos surge una duda que nos llena de temor:” ¿Y ahora cómo sé que mi bebé está sacando leche del pecho?”.  Y si además se acerca alguna de nuestras caritativas visitas y nos suelta un “no te compliques, con el biberón sabes perfectamente cuanta leche toma”, nuestra confianza se empieza a tambalear como la gelatina.

Pero aquí llega la buena noticia. Con la lactancia materna también podemos saber si nuestro bebé está obteniendo leche, e incluso si es la suficiente para él/ella.

Hoy nos centraremos en aprender a identificar los signos de transferencia de leche y en otro post hablaremos sobre cómo saber si esta leche que está tomando es la suficiente.

¿Cómo saber si el bebé está obteniendo leche del pecho?

Obsérvale a él /ella: nuestro bebé nos manda señales de que está comiendo y éstas son realmente fáciles de identificar:

  • La succión. Podemos ver que, tras una serie de succiones rápidas y superficiales al inicio (lo que denominamos la “llamada de la leche”), comienza a realizar succiones más lentas y profundas con un ritmo sostenido y pausas periódicas.
  • Le oímos tragar. En un ambiente silencioso oímos la deglución de la leche. Además si nos fijamos en el movimiento que hace su garganta cuando le oímos tragar(que es distinto a cuando sólo succiona para llenar su boca de leche), podemos aprender también a verle tragar.
  • Sus manos están relajadas. Es uno de los signos más fáciles de identificar y más identificativos de que el bebé está comiendo. La mayoría comienzan la toma con los puñitos apretados y a medida que se van saciando van soltando las manos hasta dejarlas abiertas y relajadas.
  • Su boca está húmeda. Una vez que empieza a sacar leche, vemos que sus labios ya no están secos si no humedecidos.
  • Vemos la leche fluir por las comisuras de sus labios. Mientras está tomando calostro, este signo es más complicado de identificar ya que toda la leche que saca la suele tragar. Pero a partir de la subida de la leche, y dependiendo del momento del día y de la toma, puede no tragar toda la leche que extrae y que esta fluya entre sus labios.

Obsérvate a ti:

  • El pecho se ablanda. Al principio de la toma notamos el pecho más turgente pero a medida que saca leche lo vamos notando menos hinchado. Esto ocurre más al principio de la lactancia. Sin embargo al cabo de unas semanas o meses ya no notamos que el pecho vaya cambiando de tamaño con las tomas, lo que no quiere decir que nos hayamos quedado sin leche. Es simplemente que el pecho se ha adaptado a la demanda del bebé.
Reflejo de oxitocina
  • Hay reflejo de eyección de la oxitocina. Esta es la hormona responsable de que la leche fluya hacia el exterior del pecho y cuando se produce gracias a la succión del bebé podemos observar lo siguiente:

– Contracciones uterinas. La misma oxitocina que ayuda a contraer los conductos de la leche para expulsarla es la que produce contracciones en el útero para que vuelva a su estado previo al embarazo. Por eso notamos estas molestias cuando estamos amamantando.

– Cuando el bebé se retira rápidamente del pecho, la leche sigue fluyendo

– Tienes sensación de sed: la oxitocina también es una de las responsables de que tengamos sed cuando damos el pecho, por eso  el hecho de notar esta sensación al amamantar nos asegura que la leche está saliendo.

– Cuando mama de un pecho, fluye leche del otro.

– Cuando empieza a extraer la leche notamos una sensación de “hormigueo” en el pecho.

Aprender a identificar estas señales nos puede ayudar mucho a la hora de amamantar ya que nos indican que la leche está fluyendo desde nuestro pecho hacia la boca del bebé.

Diana Martínez. Matrona

@dianamartinezlactancia


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